Patrones que se repiten una y otra vez
Si jugás NL50, NL100 o NL200 y sentís que tus problemas son únicos, te voy a ser sincero: no lo son.
En los últimos 3 años he coacheado a más de 80 jugadores entre NL50 y NL200. Distintos países, distintas historias, distintas salas, pero cuando abrimos el tracker, revisamos manos y hablamos sin filtro, empiezan a aparecer los mismos patrones una y otra vez.
Este artículo es una radiografía honesta del jugador que ha empezado coaching conmigo:
- No es recreacional.
- No es un pro consolidado.
- Está en esa tierra intermedia donde sabe muchas cosas del juego, pero no termina de despegar.
No escribo esto para juzgar a nadie, sino para que, si te ves reflejado, entendás algo importante:
No estás en el limbo profesional solo te falta un proceso.
El alumno promedio de NL50–NL200 con quien he trabajado
Si tuviera que describir al perfil más común en una frase, diría algo así:
“Tiene cierto conocimiento de teoría, pero viene de una etapa gris, con resultados bajos, poca confianza y muchas dudas sobre cómo avanzar.”
Suele verse así:
- Juega sobre todo NL100, algunos en NL50, otros empezando a tocar NL200.
- Winrate típico: entre 1 y 4 bb/100 o directamente break-even.
- Lleva 3 años o más en el póker; ya no está probando, está intentándolo de verdad.
- Su relación juego/estudio antes del coaching suele ser 90% juego / 10% estudio (y a veces menos).
Lo que casi todos tienen en común:
- Ganas de mejorar.
- Necesidad de un proceso claro.
- Y algo que se repite mucho cuando les pregunto qué buscan:
“Ordenar mi juego, tener un plan que me saque de esta zona gris y me devuelva la motivación que perdí.”
Lo que hacen bien (aunque no lo vean)
Antes de empezar el coaching, muchos subestiman lo que ya tienen:
- Algunos traen buenas bases técnicas, aunque desordenadas.
- La mayoría trae hambre real de aprender y una confianza fuerte en que, si se les da un buen proceso, lo van a seguir.
Lo que casi ninguno trae es:
- rutinas claras de estudio,
- visión del camino a seguir,
- ni una estructura que les diga: “empezá por acá, después atacá esto, luego aquello”.
No es raro. En estos stakes es normal venir sin esa estructura: cada uno fue armando su juego con parches, con lo que vio en escuelas, videos sueltos, foros, streams. Por eso, llega un punto en el que la información se vuelve ruido.
Patrones técnicos que se repiten una y otra vez
A nivel técnico, los leaks no siempre están donde se imaginan. No suelen ser movidas “mega creativas” o líneas ultra GTO. Son cosas mucho más básicas pero profundas:
- Poca disciplina para estudiar de verdad.
- Dificultad para pensar en rangos y en estructura, no solo en “mi mano vs su mano”.
- Problemas para jugar bien vs recreacionales de forma consistente.
- Falta de costumbre de reunirse con otros regs a revisar manos y compartir visión.
Si hablamos de spots concretos, hay varios clásicos:
- Falta de flexibilidad vs recreacionales: seguir jugando como si fueran regs.
- Muchos problemas en botes pequeños e intermedios (0–30bb), donde se pierde EV en silencio.
- Dudas constantes en el second barrel en 3-bet pots OOP con iniciativa.
- Estructura muy floja de defensa de BB fuera de posición.
Lo que más me sorprende no es lo que “no saben”, sino lo que pasa cuando empezamos a trabajar estos temas con método:
Cuando un jugador ve el abanico de herramientas que tiene disponible y empieza a ver resultados en su winrate, el envión anímico que recibe es brutal.
Patrones de mental game: miedo, gráfica y síndrome del impostor
Si hay algo que se repite en casi todos es esto:
- Miedo a subir de stake.
- Relación tóxica con la gráfica.
- Desconfianza en su propio juego.
- En algunos casos, síndrome del impostor: sentir que no merecen estar donde están.
Una creencia que hace muchísimo daño es esta:
“En el stake de arriba los jugadores son 10 veces mejores que en el mío.”
Siempre les digo lo mismo:
“Entre NL50 y NL200, el juego es más parecido de lo que creés. El salto de calidad más grande está en NL500 y más arriba.”
No es que no haya diferencias entre límites. Las hay. Pero la narrativa de “allá arriba son intocables” paraliza a muchos que ya tienen nivel para subir.
Y en cuanto al mental game en general, lo que más veo es:
- Jugadores que lo subestiman.
- Muy pocos dicen “lo tengo resuelto”; la mayoría ni siquiera sabe por dónde empezar a trabajarlo.
Una frase típica que escucho en las primeras sesiones es:
“Esta mano puede estar mal, pero no sé muy bien qué otra línea tomar…”
Detrás de esa frase hay algo más grande: falta de proceso + falta de confianza.
Patrones de estructura: sin plan, sin visión, sin foco
Cuando hablamos de estructura de trabajo, la historia se repite casi siempre:
- No hay plan claro.
- No hay un objetivo ni una visión concreta de hacia dónde quieren ir.
- No tienen identificados qué topics aportan más al winrate.
- Consumen mucha información dispersa y sin orden.
Se da un círculo vicioso:
- No saben cómo estudiar.
- Como no saben cómo, no estudian o estudian muy poco.
- Como no estudian, no mejoran.
- Como no mejoran, pierden confianza.
- Y vuelven al punto 1.
Errores típicos:
- Demasiadas mesas para el nivel de atención que tienen.
- Horarios mal manejados.
- Estudio reactivo (“solo estudio cuando runeo mal”).
Los cambios que más impacto tienen cuando se aplican son simples, pero poderosos:
- Organizar sus tiempos de juego y estudio.
- Respetar horas de estudio como si fuera una sesión más.
- Comprometerse a reunirse con compañeros para revisar manos y compartir proceso.
Dos historias que resumen muchos procesos
Se que muchos de los jugadores que han recibido coaching conmigo, han tenido un impacto positivo en su juego, durante y después de ese proceso. De estos, hay dos casos muy representativos que quiero resumírtelos.
Ambos: de break-even en NL50 a ganador sólido en NL100
Dos alumnos llegaron a mi coaching jugando NL50, prácticamente break-even. Sus patrones eran claros:
- Proceso de estudio inconsistente.
- Ningún grupo estable para revisar manos.
- Idea poco clara de qué camino tomar para salir del hueco.
¿Qué cambió?
- Se volvieron alumnos muy participativos.
- Fueron constantes en el estudio.
- Dieron lo mejor de sí dentro y fuera de las mesas.
- Confiaron en el proceso y, sobre todo, en ellos mismos.
Resultado después de un tiempo:
- Pasaron de break-even a ganar 6–9 bb/100 en NL100.
- Pero, más importante que eso, volvió la ilusión. Encontraron un camino y sintieron, de verdad, que lo mejor estaba por venir.
¿Qué cambió realmente: técnica, mental o estructura?
La respuesta honesta es todo.
Es un círculo virtuoso. Cuando empezás a trabajar tu juego con proceso:
- tu mentalidad cambia,
- recuperás la motivación,
- volvés a tener hambre de aprender,
- y volvés a disfrutar tu profesión.
Algo que se dice poco: el póker puede ser muy desgastante y frustrante si estás estancado sin ver la luz al final del túnel. Cuando empezás a ver avance real, esa sensación cambia por completo.
Lo que aprendí yo, viendo más de 80 procesos desde adentro
Si solo hubiera seguido grindando sin coachear, me habría perdido de ver algo muy claro:
El potencial ya está ahí. A muchos jugadores solo les falta una chispa y un guía que los ayude a ordenar el camino.
No basta con replicar lo que ves en una escuela. No basta con ver videos y copiar líneas. En estos stakes, es muy difícil identificar por tu cuenta:
- qué exploits hacer,
- cómo ajustar al metagame,
- por dónde empezar para que el estudio sea EV+.
Algo que me habría gustado saber cuando yo estaba en estos límites:
La importancia de una rutina de hábitos positivos dentro y fuera de las mesas.
El coaching también me cambió a mí:
- Me obliga a prepararme mejor antes de cada clase o topic.
- Me mantiene alerta en mi propio juego.
- Me ha hecho más disciplinado con el póker tanto dentro como fuera de las mesas.
Lo que aporta TrueEV para romper estos patrones
Como les he contado en esta página, TrueEV nació como resultado de ese bagaje de aprendizaje que me dejó el coaching a grupos pequeños de jugadores entre NL50 y NL200. Si tuviera que resumir en pocas ideas lo que estos 3 años coacheando me enseñó y que ahora desde TrueEV lo usamos para ayudarte, es a:
- Construir una estructura de trabajo que podás sostener.
- Aprender a pensar en rangos y en EV, no solo en resultados.
- Comprometerte con tu proceso, no solo con tus sesiones.
- Darle al mental game el lugar que merece.
La diferencia entre intentar “arreglarte solo” con contenido suelto y entrar a un proceso estructurado es grande:
- Solo, es muy fácil perderte ajustando cosas que no tocan o ignorando leaks claves.
- Con un coach y un método, identificás mucho más rápido qué explotar en tu metagame y cómo unir teoría + práctica de forma EV+.
Si te sentiste identificado leyendo esto
Si mientras leías pensaste:
“Este soy yo…”
Te dejo un mensaje muy simple, que resumo en una frase para mis alumnos:
No estás solo. Tu verdadero potencial está escondido detrás de la falta de un proceso EV+. No le tengas miedo al compromiso, tu esfuerzo se va a ver recompensado.
Lo que aprendí coacheando a más de 80 jugadores de NL50–NL200 es que, muchas veces, el mayor cambio no es pasar de “malo” a “bueno”, sino de desordenado a estructurado, de solo a acompañado, de sobrevivir en el stake a sentirte dueño de tu camino.
El resto -las bb/100, los stakes, las gráficas- viene después, como consecuencia.